MANDALAS PARA AYUDARNOS A PERDONAR.


¿Deseas ser feliz un instante? Véngate. ¿Deseas ser feliz toda la vida? Perdona. Henri Lacordaire.

 

Todas las religiones del mundo (cristianismo, hinduismo, budismo, judaísmo, confucianismo) recomiendan perdonar, ya sea como una manera de ser mejores individuos, mejorar nuestro karma o alcanzar el paraíso. Y quizás sea este el motivo por el cual muchas personas asocian el perdonar solamente con algo religioso o espiritual.

Pero ello no es cierto, perdonar debería ser una práctica a incorporar por todos en nuestra vida diaria porque nos afecta profundamente: la incapacidad para perdonar y aceptar el presente tal y como es produce infinita tristeza, sufrimiento, sentimientos de culpa, lamentaciones, mucho resentimiento, pena y amargura. Sin embargo, perdonar nos permite superar el dolor, la tristeza,  la ira, etc y avanzar hacia la superación del pasado, aliviando el presente y liberando nuestro futuro.

Frederick Luskin,  profesor de medicina de la Universidad de Stanford, fundador del “Stanford Forgiveness Project” y autor del libro  “Perdonar es sanar”, es una de las personas que han estudiado este proceso desde el punto de vista científico y médico,  y separándolo del ámbito religioso/psicológico. Los resultados obtenidos en sus investigaciones demuestran que cuando una persona condona una ofensa su vitalidad y energía física se incrementan, mejoran sus patrones de sueño, se vuelven optimistas, se reduce la presión arterial, etc. Por el contrario, aquellos que siguen enganchados en la ofensa queriendo vengarse y son incapaces de perdonar, presentan una mayor probabilidad de padecer enfermedades del corazón, cáncer, tensión arterial elevada, tensiones musculares, etc, debido a que nuestro organismo produce toxinas que afectan los sistemas cardiovascular, digestivo y nervioso.

Por ello, cuando perdonamos (sea a nosotros mismos o a otra persona) se inicia un potente proceso de sanación.

Perdonar es un acto de consciencia, es una manera de tomar las riendas sobre algo que nos ha perjudicado. Es tomar la decisión de dejar de vivir en el rencor, la ira, la frustación, la depresión y el papel de víctima.

Sin embargo, debemos tener claras las diferencias entre perdonar y disculparse. Cuando nos disculpamos, justificamos y exculpamos los motivos que determinaron nuestra acción para que quien se haya sentido afectado pueda comprendernos. Pedir perdón es algo mucho más profundo: es asumir con honestidad la totalidad de nuestras acciones, sentir todo el mal que hemos producido y aceptar que aunque no podamos repararlo lo sentimos, nos arrepentimos de ello.

Cuando perdonamos no olvidamos lo que ha pasado; simplemente lo podemos recordar sin sentir dolor, sin tener una herida abierta.  Al hacerlo, abandonamos las quejas y la tristeza, dejamos de vivir en el pasado y permitimos al presente ser como es. Y entonces ocurre en nosotros una transformación, tanto interior como exteriormente…..

Perdonar puede ser difícil para algunos. En esos casos, hay que comenzar poco a poco. Una manera adecuada es cultivar y practicar la empatía: hacer un esfuerzo para reconocer y tratar de comprender los sentimientos, las  actitudes y las circunstancias que indujeron a otros a ofendernos. Este sería un paso anterior que nos preparará hacia el perdón.

CREANDO UN MANDALA PARA PERDONAR.

Sigue las instrucciones que  he explicado  en la entrada COMO CREAR MANDALAS (2da parte).

Antes de comenzar, piensa sobre las cosas, comportamientos, conflictos, etc que te han afectado, ofendido, etc. Realiza un inventario de todo ello y del daño que te  produjeron, incorporando también aquellos actos nuestros que hayan podido herir, ofender, o  perjudicar a otros. Pregúntate: ¿a quien necesito perdonar?, ¿a quien le pediría perdón?, ¿porqué estoy aferrado a estas emociones?. Lo más  importante de este ejercicio es la evaluación honesta de tus sentimientos.

Comienza a dibujar tu Mandala siendo que verdaderamente perdonas a quienes te han ofendido, perdónate a ti mismo, escribe las frases que se te ocurran, introduce símbolos, figuras, etc. Cuando hayas completado el Mandala, obsérvalo detenidamente, siéntelo en su totalidad…

Una opción es regalarle el Mandala a la persona que deseas perdonar o que deseas que te perdone. Hacerlo es un potente acto que requiere mucho compromiso, fuerza de voluntad, capacidad de decisión y desde luego, verdadero deseo de practicar el perdón.

Recomendaciones:

  • Ver Invictus (dirigida por Clint Eastwood).  A pesar de lo que describe la sinopsis, la verdad es que la película analiza, expone y disecciona el verdadero significado de perdonar y el esfuerzo que ello conlleva.
  • Quien ama No necesita perdonar. En esta enseñanza de Buda se va un paso más allá y se describe profundamente el poder del perdón.

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2 thoughts on “MANDALAS PARA AYUDARNOS A PERDONAR.

    • Hola Teresa.
      Muchas gracias por tu interés en los talleres.
      Pues claro!!!, hay uno programado para niños el próximo sábado 17 de septiembre, y otro para adultos el sábado 1 de noviembre.
      Todos los detalles estarán aquí mañana.
      Un saludo,
      Pedro

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